sábado, 22 de noviembre de 2014

¿Señores directivos, dirán algo o dejamos que nos roben otra Liga?

Foto / EFE

Sí, vaya por delante el felicidades Messi, del que ya hablaremos en otro momento, porque aunque le viene perfecto a todos los medios para rellenar páginas, no es ni de lejos el tema más importante que debemos tratar por el bien del Barça.

Hoy al Barcelona una vez más - como ante el Athletic y en varios partidos más de lo que llevamos de Liga -, se le ha intentado perjudicar, y esta vez en el arbitraje o vimos una incompetencia descomunal del señor colegiado, o una premeditación por perjudicarnos tan preocupante, que sumado a lo que se vio en Eibar - es muy bonito esto de ganar de paliza partidos que el árbitro te ayuda a desnivelar, pero la realidad es que el jugador clave es el árbitro - y lo que se viene viendo durante lo que va de temporada, es para empezar a decir algo a la voz de ya, si no queremos que nos roben otra Liga como la de la 2011-12, en la que llegamos a las últimas jornadas de Liga lanzando 3 penales, o sea, la mitad de los que Cristiano Ronaldo ha lanzado en la jornada 12 del presente campeonato - insisto, lleva marchamo de 19 goles de penalty, y aquí todo el mundo tan tranquilo... -, que costaron una Liga a la que hubiéramos llegado en cabeza a las últimas jornadas si la Directiva hubiera hecho su labor, que era neutralizar los continuos ataques y quejas de Mourinho y la maquinaria mediática merengue.

Hoy, si bien el Barça está todavía muy lejos de su mejor versión - ahora hablamos del Barça - Sevilla -, se ha visto un arbitraje que la LFP debería explicar públicamente, porque hacía tiempo que no veía nada igual. No se trata de acciones puntuales, sino de un continuo recital de decisiones que siempre perjudicaban y beneficiaban a los mismos, o sea, Barça y Sevilla respectivamente. Para empezar, barra libre para que el marcador de Neymar pudiera agarrarle y pararle en falta cómo y cuando quisiera. Para seguir, numerosas faltas no señaladas - varias de ellas escandalosas como esa en la que Messi se anticipa claramente en la banda y señala saque de puerta... -. Posteriormente, festival colectivo de "minifaltas", que cualquier árbitro sabe que en suma por reiteración, son tarjeta amarilla, pero aquí no se sacaron hasta que no quedó más remedio, y de aquella manera. Creo que fueron más de 20 faltas del Sevilla y 2 amarillas (igual al final lo compensó un poco al final para que no suene tan vergonzoso y sacó alguna más), y a poco que el Barça hacía una como Mathieu, tarjeta clara. Pero no terminó ahí la cosa. Lo peor fue ver como cortó hasta dos contragolpes o salidas jugando en muy buena situación, señalando fueras de juego tarde y sin venir a cuento, bueno, sí que venía a cuento, a cuento de ser el 'handicap' que lleve al Barça a alejarse de la Liga, porque igual a alguien le interesa que en 2015 el de blanco gane la Liga para tener contento al pueblo español y se olviden de los desahucios de señoras de 85 años que tiene que rescatar el Rayo Vallecano... Ya se sabe que uno se indigna menos cuando le dan lo que quiere.

El 5-1, tapa un arbitraje inadmisible contra el que desgraciadamente me temo que nadie va a decir nada, a pesar de que es un síntoma inequívoco de que o nos convertimos en el mejor Barça de la historia, o nos quedan muchos atracos por ver por delante, salvo que alguien con voz, como es la Directiva, salga a dar la cara y pregunte abiertamente: ¿ESTO QUÉ ES?

Barcelona 5-1 Sevilla

Messi mins.21, 72 y 78, Neymar min. 49 y Rakitic min.65

Visualiza aquí los goles del partido

El partido de hoy realmente son dos. El que va desde el saque inicial hasta el 3-1, y lo que vino después. En esos primeros 65 minutos, el Barça fue algo mejor que en anteriores partidos. Sólo algo. Porque si bien dominó mucho más, generó bastantes buenas ocasiones y estuvo más ordenado, también Emery volvió a equivocarse con un planteamiento cobarde como el realizado en la Supercopa de Europa ante el Real Madrid o el que Pellegrini realizó ante el Barça en la Champions de la pasada temporada.

El Sevilla fue un equipo especulador, ejecutando pésimamente la idea, porque había espacios por todas partes, que el Barça aprovechaba a medias, y eso es preocupante. El partido de hoy, era un partido para ganar con claridad, aunque en la parte positiva hay que decir, que quizás también el equipo había perdido bastante confianza y autoestima, y por eso no supo aprovechar mejor la situación.

Nos pusimos por delante con toda justicia, gracias a un golazo de libre directo lanzado por el mejor jugador del mundo y de todos los tiempos que igualaba el registro de 251 goles establecido en su día por Zarra. A partir de ahí, el Sevilla pareció intentar ser más el Sevilla y comenzaron a verse complicaciones para el Barça.

Ritmo interrumpido, pérdidas evitables de posesiones, idas y venidas... Que en cuanto a ocasiones, nos benefició aunque no supimos materializarlas, pero no es ese desde luego el camino que debemos seguir.

Al descanso se llegó con 1-0, pero con minuto y medio del segundo tiempo, Jordi Alba - que realizó un partido impresionante -, marcaba en propia puerta un centro de Vitolo que consiguió alcanzar línea de fondo con demasiada facilidad ante la oposición defensiva deficiente de Alves primero y de Piqué después.

Por suerte, Neymar conseguía conectar en acción de estrategia un sensacional cabezazo y de nuevo sólo un minuto y medio después estábamos por delante, pero ahí aparecieron más lagunas del Barça y de la tripleta atacante del Barça. Y es que el Sevilla perdió los papeles y se fue al ataque, rompiéndose continuamente. Casi en cada recuperación había ocasión clara para contragolpear, pero los de arriba nunca escogían bien ni sus movimientos, ni las acciones a realizar con balón. Especialmente culpables Messi y Neymar, casi siempre esperándola para "recepción y correr", en vez de buscar un poco más el espacio, para arrastrar marcas, generar espacio para sus compañeros... como sí hacía Suárez. Un Suárez que volvió a ser decisivo al conseguir colocar una preciosa e inteligente asistencia para Rakitic de forma muy similar a la que puso a Jordi Alba en Almería. Era el 3-1 cuando Emery había metido a sus hombres más ofensivos en el terreno de juego y mentalmente fue un mazazo para el Sevilla y una gran alegría para el Barça.

El Barça que convertía en una fiesta el partido con los dos últimos goles, obra de Messi. El primero anotado de una manera doblemente egoísta, pero un egoísmo comprensible e incluso pausible. Porque si bien la jugada terminó en el 4-1 que le colocó como máximo goleador en la historia de la Liga española, la acción era más clara para abrir a Suárez y que buscara resolver de manera individual. Sin embargo, era importante que se sacara esa espina. Sus compañeros le mantearon y él lo dedicó a su hijo. Sí lo sentía como algo especial, y pocos minutos después anotaba el 5-1 definitivo, con uno de sus habituales goles manejando por la zona central y sacando un disparo seco y ajustado con la zurda, lleno de confianza y soltura. Desde hoy, se acabó el pensar en ese récord, y toca jugar de manera ágil e inteligente.

Hoy por tanto, el Barça se lleva cosas muy positivas. Sumar la tercera victoria consecutiva tras el Ajax y el Almería. Conseguir una goleada ante un rival de buen nivel, que debe permitir a los jugadores recobrar parte de su confianza. Y la liberación de Messi al romper un nuevo récord, que ahora sólo él puede superar cada fin de semana.

Es fundamental mejorar y mucho, porque será realmente complicado que con el nivel de hoy podamos sacar los tres puntos en Valencia, y más si vemos un arbitraje como el que hoy tuvimos que padecer. Pero antes de Valencia, hay un partido donde también está prohibido fallar, y es el del APOEL en la Champions, en busca de una primera plaza prácticamente imprescindible para tener el calendario lo menos saturado posible cuando lleguen los momentos clave de la temporada.

Vamos Barça

Barça - Sevilla. Recuperar la confianza o saltar por los aires...

Foto / EFE

Por fin vuelve el fútbol de clubes, y retomamos la actualidad del Barça que habíamos dejado hace cosa de dos semanas con enormes sentimientos de preocupación por el mal juego colectivo del equipo.

Un mal juego, que superó con creces todas las malas rachas vividas en los últimos 5 años, y que nos devolvió directamente a la temporada 2007-08 de Rijkaard, donde parecía que los jugadores iban por su cuenta y obviamente las consecuencias al final fueron el fracaso total en cuanto a títulos se refiere y el cambio de técnico y jugadores para levantar a posteriori el mejor Barça de la historia.

Lo más preocupante es que no fue un partido, ni dos, sino cuatro consecutivos donde el Barça ofreció un nivel colectivo lamentable, y por ello en la tarde-noche de hoy, muchos barcelonistas miraremos con especial atención el partido ante el Sevilla.

viernes, 21 de noviembre de 2014

Gracias por tener la mente abierta y por vuestra confianza y apoyo


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Me sorprende mucho la fidelidad que me demostráis much@s de vosotr@s. Tal como me expreso y con la
extrema sinceridad que suelo emplear, creo que sería fácil que todo el mundo dejara de leerme, como han hecho cientos e incluso miles de personas a lo largo de estos 7 años escribiendo, en base a estadísticas que he podido registrar y analizar.

Es muy comprensible que exista gente que deje de leerme. Hoy día se lleva la "cultura del tuit", esto del "no escribas más de dos líneas que o sino lloro", y sino llora, lo que hace es sacar una conclusión precipitada de lo que escribes en plan: "¿qué? ¿que está criticando a Neymar? - cuando lo que criticas es el fichaje, independientemente de las condiciones del jugador -. Así las cosas, es imposible progresar. No se trata de ser más que los demás, ni perfecto, sino de no ser un cabeza cuadrada. Y el cabeza cuadrada es aquella persona que teniendo 500 argumentos en contra de su opinión y cero a favor, sigue sosteniendo lo mismo y acaba por hacerse la víctima en plan: "vaya tono, te noto tenso, eres esto o aquello", para que parezca que tiene alguna razón o incluso toda la razón.

jueves, 20 de noviembre de 2014

Messi no está enfadado ni por insultos, ni por lo que digan en Madrid

Foto / EFE

De la misma manera que Guardiola tuvo que inventarse algo que sonara medianamente creíble para no "dividir" y evitar que le cayera todo tipo de porquería encima, que aún así le lanzaron desde la maquinaria rosellista para difamar su reputación, cumpliendo con éxito su objetivo al menos convenciendo a un porcentaje bastante elevado del barcelonismo.

Porcentaje de barcelonismo, que es el mismo que llevó a esta Junta Directiva a ser la más votada de la historia, a pesar de que era evidente en base a los hechos acontecidos en la época de Laporta - carácter intervencionista, modelo deportivo "florentiniano", etc... - de que iban a ser la peor Junta Directiva de la historia del club. No es extraño por tanto, que sean capaces también de convencer a los ingenuos, de que hay que vender a Messi. La gente en esto del fútbol tiene "poca memoria". Se olvidan por ejemplo de que la razón número 1 que daban para fichar a Neymar era "ayudar a Messi" y en menos de año y medio ya están algunos diciendo que hay que echar ahora a Messi para dar el liderazgo a Neymar - vamos, justo lo que dije antes de que fichara Neymar y que los mismos que ahora sostienen esa teoría, son los que en su día me la criticaban y lejos de reconocer algo, me dicen que "tengo una campaña contra Neymar", como si mis críticas e indignación en este caso no estuvieran justificadas teniendo en cuenta el daño que se le está haciendo al Messi jugador y por tanto al Barça como club -.

martes, 18 de noviembre de 2014

Messi deja claro que le quieren echar, a pesar de que quiere quedarse


A pesar del esmero que ponen algunos 'trolls' de este espacio en crearse cuentas y más cuentas con diferentes tonos y actitudes, con el objetivo de desacreditar lo que aquí se expone temerosos de que existan barcelonistas que se lo crean y las ideas o teorías que expongo se acaben divulgando, la realidad casi siempre sale a la luz, y hoy Messi sorprendentemente - porque los jugadores siempre suelen ser políticamente correctos y entonces es difícil que se acaben demostrando las teorías. Es lo mismo que Guardiola, que se fue con una teoría 'light' para evitar problemas con esta gente que controla los medios en caso de decir la verdad... -, ha dejado claro "a su manera", que "yo quiero seguir, me gustaría acabar aquí mi carrera, pero nunca se sabe lo que puede pasar, porque no siempre se da todo lo que a uno le gusta".

No había que ser un genio para darse cuenta de esto. Sólo había que tener la mente un poco abierta para reconocer el error que supuso confiar en la que es la peor Junta Directiva de la historia, y dejar de intentar hacer ver que estoy atacando al JUGADOR Neymar, cuando estoy atacando al FICHAJE Neymar.

La importancia de los padres para forjar un "crack"


En el 'post' anterior comentaba que los medios de comunicación tienden siempre a individualizar el éxito o el fracaso en cada partido o en cada temporada, porque necesitan de "héroes" o "villanos" para fomentar su negocio. No pueden sacar mucho partido si dicen que "todo el equipo estuvo mal", ya que esto nos llevaría a un debate profundo para el que los medios de comunicación no están preparados y que además es probable que aburriera al lector/espectador con mucha palabra y poca "insulto" - vamos algo así como lo que pretendía Ana Pastor con Pablo Iglesias en la entrevista realizada hace cuestión de horas, en la que parecía que el Secretario General de Podemos debía responder en plan "tuit" o sino ella rápidamente interrumpía... - . De ahí que casi siempre destaquen a un jugador en concreto en las victorias o en las derrotas, y si no es un jugador, por supuesto el entrenador, a pesar de que no tengan realmente ni idea de qué le están culpando cuando hablan por ejemplo de que "no domina la táctica" - ¿van a explicarle ellos a un entrenador algo sobre táctica cuando posiblemente ni siquiera saben cuales han sido las indicaciones del último partido? -.