viernes, 6 de marzo de 2015

El 'hat-trick' de Tello contra el Sporting de Lisboa, y los "extremos puros"


Tello en el Porto VS Athletic de Champions League hace unos meses

Con el tropiezo del Real Madrid ante el Villarreal, y por ser una operación realizada por la "maravillosa" Directiva del Barça, ha pasado muy por lo bajo la actuación estelar de Cristian Tello en el 'clásico' portugués entre el Porto y el Sporting de Lisboa con victoria por 3-0 de los locales anotando el jugador barcelonista - cedido al club portugués - los tres goles del partido.

Se puede decir que este sí es un 'post' oportunista. Pero no lo he hecho sólo porque haya marcado tres goles, sino porque hoy la actualidad está bastante tranquila y hace mucho tiempo que quería dejar claro que siempre he estado muy poco conforme con el trato que se le ha dado a Tello en Barcelona.

Empezaré diciendo que a pesar del 'hat-trick', su temporada en Portugal no está siendo lo buena que debería. Suma en Liga 5 goles con estos 3 y no ha conseguido tener la continuidad que debería (unos 1.200 minutos disputados hasta ahora) en el equipo de Lopetegui, principalmente porque comenzó la temporada lesionándose y luego le costó entrar en el equipo titular en el que ahora ya parece más asentado. Lopetegui le conoce muy bien, porque ya le tuvo a sus órdenes en las categorías inferiores de España, pero hasta ahora no le estaba sacando todo el rendimiento que se puede sacar a un jugador con la velocidad de Tello - la cual fue clave para anotar los tres goles el pasado fin de semana -. Vamos a ver si su gran actuación del pasado fin de semana le dan un plus de confianza y motivación, así como mayor peso en el equipo y termina la temporada a lo grande, para que sus opciones de retornar al Barcelona crezcan, y precisamente de eso quería hablar.

Tello, de promesa a jugador taponado y expulsado


En la temporada 2012-13, Tello firma una segunda vuelta espectacular con goles, asistencias (7 goles y 4 asistencias en poco más de 1.000 minutos, vamos, una producción de gol o asistencia cada partido jugado), regates y un cada vez mejor trabajo sin balón en la fase defensiva - que es una de las cosas que más le cuesta, como a casi todos los delanteros que tienen una alta capacidad para ser muy productivos en ataque -, pero tras caer ante el Bayern con estrépito (quedándose fuera de ambos partidos a pesar de que venía realizando un rendimiento impresionante), se decide que Alexis y Pedro jueguen casi todo y ahí empieza el ostracismo para Tello.

Un "ostracismo" que se puede intentar tapar diciendo que "jugó el mismo número de partidos en la 13/14 que en la 12/13", pero la realidad es que la pasada temporada Martino le dejó disputar tan sólo 400 minutos en la Liga, siendo la inmensa mayoría de estos minutos en momentos intrascendentes de los partidos, en los que obviamente no podía rendir a un nivel adecuado. Un auténtico insulto hacia el jugador y un atentado contra sus opciones de seguir creciendo dentro del equipo.

Salió Alexis y llegó Luis Suárez. Se contaba además con que la llegada de Deulofeu taparía más aún a Tello y éste por supuesto vio con buenos ojos la oferta del club de enviarle fuera cedido, pero al parecer sin "intención de retorno".

Lo que más me sorprendió de todo esto, es que Luis Enrique le dijera "no" a Deulofeu tan sólo un mes después. Pasábamos a contar tan sólo con 4 valores fijos para 3 posiciones (Pedro, Messi, Neymar y Suárez) y todo llevaba a pensar que a Tello le había empujado la Directiva fuera del club antes siquiera de hablar con Luis Enrique - para variar -. "Lucho" sabía que contaba con más opciones en ataque como Munir y Adama Traoré (aunque da la sensación de que Adama, al igual que Deulofeu, no agrada a Luis Enrique por su juego excesivamente llamativo y poco sacrificado) y de hecho insistió con Munir durante buena parte de la primera vuelta, pero me hubiera gustado ver a Tello con esos minutos.

Tello, junto a Adama, un "extremo puro", de los que cambian partidos


Tello, a diferencia de Munir, Neymar, Pedro, Suárez o Deulofeu, y de manera muy similar a Adama, es un jugador que dentro de nuestro 1-4-3-3 cumple con una función de "extremo clásico", a diferencia de lo que suelen hacer Pedro, Munir, Deulofeu y sobre todo Neymar y Suárez que buscan mucho más la zona interior.

Esa función de "extremo clásico", nos aporta algo que no tenemos. Y es la de obligar al rival a sacar casi siempre un mínimo de dos jugadores hacia la banda para tapar al extremo, porque simplemente por su tremenda velocidad, Tello se va casi siempre en el uno contra uno. Esto obliga al rival a generar como mínimo una cobertura al lateral, que a su vez supone un aumento de espacio en la zona interior del juego - lo cual supo aprovechar muy bien Guardiola cuando subió a Tello al primer equipo -, y es ahí donde nosotros ganaríamos un enorme 'plus' para esos partidos ante rivales tremendamente conservadores como lo fue el Málaga hace 13 días, como lo fue el Getafe, la Real Sociedad...

Obviamente, Tello tampoco merece estar sólo en el Barça para esos "casos concretos", y es que el jugador demostró que da para mucho más, siendo determinante en esos partidos donde el rival adelantaba la defensa y con su velocidad a base de asistencias de Messi, terminaba destrozándoles.

Para mí, su cesión, ha sido un completo error y más teniendo en cuenta que no ha sido para darle minutos a Deulofeu y sí para dárselos a un Munir que siendo buen futbolista, tengo mis dudas de que cuente con el nivel necesario para jugar en el Barça, además de que no aporta nada diferente a lo que pudieran aportar jugadores que están varios peldaños por encima de él, como Pedro y sobre todo Suárez.

Veremos cómo termina la temporada Tello en el Porto. Por mi parte, esperar que las cosas le salgan y podamos recuperar a un jugador, que puede darnos muchas cosas que no tenemos y que seguro triunfaría en el Barça si confiáramos en su capacidad - y sacamos a esta Directiva de aquí, para garantizar la vuelta al Modelo Deportivo de siempre, y no a este Modelo Deportivo con aires florentinianos -.

jueves, 5 de marzo de 2015

Una década de enorme hegemonía blaugrana

Foto / Getty Images

Corría Enero de 2004, cuando el Barça caía eliminado de la Copa tras empatar 1-1 en Zaragoza. En aquel partido, parecía que el promer proyecto del nuevo Presidente blaugrana, Joan Laporta, tocaba a su fin. El Vicepresidente Deportivo del club, llevaba semanas pidiendo a Laporta que dejara de hacer caso a Johan Cruyff y sacara del club entre otros, al Director Deportivo - Txiki Begiristain - y al entrenador - Frank Rijkaard - además de tomar ellos las decisiones respecto a las altas y las bajas - quería meter en el mercado invernal a jugadores como Baptista y sobre todo Luis Fabiano, en lugar de hacer caso al entrenador que pedía a un centrocampista de corte defensivo como Edgar Davids -.

No era fácil la decisión, pero Laporta en la duda, supo tener sangre fría y ser fiel a su idea. Hizo caso a Johan Cruyff. El Barcelona, comenzó su transformación en el mes de Febrero de 2004 con un nivel de juego espectacular que provocó que de estar a 18 puntos del liderato en la Liga, acabara segundo y a punto de conquistar una Liga que finalmente se llevó el Valencia.

miércoles, 4 de marzo de 2015

Villarreal 1-3 Barcelona: ¡A LA FINAL!


Como hace pocos días en Manchester, "contento a medias", pero esta vez no quise manchar el titular del 'post' porque no sería justo tras el inicio de 2015 que están haciendo estos jugadores, que les ataque por no alcanzar la perfección. El Villarreal, no sólo "no es ninguna banda", sino que es posiblemente uno de los 15 mejores equipos de Europa, le hemos tenido que enfrentar en tres ocasiones, así como al Atlético de Madrid y al Manchester City. Calendario muy cargado y rendimiento de lujo del equipo que además de haber conseguido un gran resultado para acercarnos a los cuartos de final de la Champions, depende de sí mismo en la Liga y hoy alcanza la final de la Copa por 5ª vez en las últimas 7 temporadas: IMPRESIONANTE.

Villarreal 1-2 Barcelona

Neymar min.3 y 88, y Luis Suárez min. 74

martes, 3 de marzo de 2015

Villarreal - Barça. Más que una final, las esperanzas y la ilusión

Foto / AFP

Es de perogruyo decir que "el próximo partido es el más importante", pero el de mañana desde luego lo es. Y no lo es solamente porque nos estemos jugando algo tan meritorio y trascendente como alcanzar una nueva final de Copa (sería la 5ª en 7 temporadas), sino porque tras la gran victoria ante el Manchester City y tras volver a depender de nosotros mismos para luchar por la Liga debido a los resultados de la última jornada, alcanzar la final ofreciendo una imagen sólida aumentaría la ilusión y esperanzas de todo el equipo, cuerpo técnico y "entorno" barcelonista, mientras que si el equipo falla puede ser un golpe muy doloroso que condicione la recta final de la temporada donde se va a decidir si la misma es un éxito o un fracaso.

lunes, 2 de marzo de 2015

Sólo 21 partidos y 3 virtudes nos separan de una temporada de ensueño

Foto / uefa.com

Volvemos a depender de nosotros mismos para ganar los tres títulos. Somos el único equipo de España que puede hacerlo, aunque la pasada temporada a estas alturas estábamos en una situación similar. La ventaja de esta temporada, es que gracias a que Luis Enrique se decidió a molestar a los jugadores, el nivel competitivo del equipo es bastante superior a lo que vimos la pasada temporada y eso se comprueba tan sólo echando un vistazo al Manchester City - Barcelona de la pasada temporada, y al actual.

Sorprendentemente, la pasada temporada sacamos un resultado mejor (0-2), y es que esa es una de las tres cosas que necesitamos en lo que resta de temporada para triunfar: SUERTE. La suerte de que sin ser demasiado mejor que el rival, consigas superarlo incluso con claridad. Yo para esta temporada no pido tanta suerte como aquel día, o como cuando en el Pizjuán el Sevilla no paraba de fallar el 2-0, empatamos con un gol clarísimamente fuera de juego y acabamos imponiéndonos 1-4, o cuando en el Bernabéu parecía claramente más cerca el 4-2 que el 3-3 y acabamos consiguiendo ese 3-3 con un penalti y expulsión que facilitó mucho las cosas.